{"id":3280,"date":"2020-05-14T12:03:02","date_gmt":"2020-05-14T18:03:02","guid":{"rendered":"http:\/\/grillotamaulipeco.com\/?p=3280"},"modified":"2020-05-14T12:03:04","modified_gmt":"2020-05-14T18:03:04","slug":"la-librera-que-combatio-la-pandemia-con-una-bicicleta-y-una-mascarilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grillotamaulipeco.com\/index.php\/2020\/05\/14\/la-librera-que-combatio-la-pandemia-con-una-bicicleta-y-una-mascarilla\/","title":{"rendered":"La librera que combati\u00f3 la pandemia con una bicicleta y una mascarilla"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Elena Mart\u00ednez Blanco frente a su local, llamado como una de sus obras, Serendipias. Foto cortes\u00eda de la escritora.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jueves 14 de mayo de 2020. Madrid. Elena Mart\u00ednez Blanco es escritora de literatura infantil y juvenil, pero tambi\u00e9n es una librera convencida de que ese espacio \u2013la librer\u00eda\u2013 es un p\u00e1ramo de conocimiento y esperanza para un mundo mejor. Su vida cambi\u00f3 radicalmente con la llegada de la pandemia del Covid-19, que la oblig\u00f3 a cerrar de un d\u00eda para otro las puertas de su local, Serendipias, y preguntarse junto a su hija adolescente: \u00bfDe qu\u00e9 vamos a comer ma\u00f1ana?<br>Despu\u00e9s de unos minutos de tribulaci\u00f3n y de v\u00e9rtigo tom\u00f3 una decisi\u00f3n: preparar su bicicleta, un buen equipo de protecci\u00f3n con guantes, mascarilla y pantalla protectora y una buena mochila para meter los pedidos que ella misma ten\u00eda pensado entregar a sus vecinos. As\u00ed ha logrado no s\u00f3lo vender m\u00e1s libros que otros meses, sino tambi\u00e9n mantener viva el \u00fanico local de este tipo en su localidad, llamada Tres Cantos, y seguir llevando a diario un plato de comida a su mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Mart\u00ednez Blanco fund\u00f3 Serendipias hace un par de a\u00f1os en Tres Cantos, que se ubica a unos 25 kil\u00f3metros de Madrid. La ciudad tiene alrededor de 50 mil habitantes y es ejemplo de planificaci\u00f3n urbana, con parques, \u00e1reas verdes y deportivas y escuelas suficientes para la poblaci\u00f3n de parejas j\u00f3venes con hijos peque\u00f1os. Ella misma es madre divorciada de una ni\u00f1a adolescente, cuyo padre no colabora en la manutenci\u00f3n de la joven.<\/p>\n\n\n\n<p>Su vida siempre ha estado ligada a la escritura y la literatura. De hecho, ella misma es autora de libros infantiles y juveniles que se venden en varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, entre ellos M\u00e9xico, as\u00ed que decidi\u00f3 fundar la librer\u00eda y crear no s\u00f3lo un espacio de venta de libros, sino ir m\u00e1s all\u00e1 y crear un espacio de encuentro. Por eso Serendipias se convirti\u00f3 de inmediato en sitio para escuchar cuentos infantiles, participar en talleres de literatura, acudir a presentaciones de libros y comprar los ejemplares para educar a los m\u00e1s peque\u00f1os, as\u00ed como las \u00faltimas novedades para adultos. El negocio no iba mal y ella iba sacando adelante en solitario y poco a poco tanto su proyecto profesional como a su hija.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lleg\u00f3 la pandemia del Covid-19 y todo ese mundo en construcci\u00f3n y en marcha se alter\u00f3. Sus cimientos se sacudieron y de pronto vio c\u00f3mo todo aquello por lo que hab\u00eda luchado con tanto empe\u00f1o estaba en riesgo de morir. Me di cuenta de que o vend\u00eda libros o tendr\u00eda que cerrar la librer\u00eda y buscar otra manera de vivir y darle de comer a mi hija. As\u00ed que habl\u00e9 con ella y le dije que o buscaba una manera de seguir trabajando o no tendr\u00edamos para comer. Saqu\u00e9 mi bicicleta, me prepar\u00e9 con un buen equipo de protecci\u00f3n, activ\u00e9 las redes sociales y empec\u00e9 con la venta electr\u00f3nica de libros que yo misma entregaba en las casas de los vecinos, explic\u00f3 a La Jornada.<\/p>\n\n\n\n<p>No quer\u00eda contratar una agencia de mensajer\u00eda porque no quer\u00eda arriesgar a mis vecinos con medidas de seguridad e higiene que yo no controlaba; adem\u00e1s, pens\u00e9 que ser\u00eda mucho m\u00e1s \u00e1gil que yo misma entregara los pedidos, y muchas veces lo hac\u00eda s\u00f3lo una o dos horas despu\u00e9s de haberse realizado la compra. Y adem\u00e1s yo misma limpiaba todo, lo desinfectaba y garantizaba el proceso de seguridad e higiene. Mi sorpresa fue que empec\u00e9 con dos o tres pedidos y al poco tiempo ten\u00eda hasta 30. De hecho, tuve que pedir a mi padre que me ayudara en el reparto, explic\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Elena, de 43 a\u00f1os, es autora de libros como Los gusanos de seda, Bajo el paraguas azul, Serendipias y Abecedario de los fonemas, entre otros. Para mantener viva la actividad de la librer\u00eda, aunque fuera de forma virtual, decidi\u00f3 organizar encuentros por Internet y leer cada noche cuentos infantiles a su p\u00fablico m\u00e1s joven. As\u00ed, adem\u00e1s de promover la venta de sus libros, manten\u00eda vivo su negocio, que adem\u00e1s es el \u00fanico de este giro en su localidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Su arrojo por asumir ella misma el reparto de sus libros y mantener la actividad de la librer\u00eda le ha salvado de tener que cerrar sus puertas y ha podido sufragar buena parte de sus gastos mensuales, incluso a pesar de que el due\u00f1o del local que renta la eximi\u00f3 del pago durante dos meses. Ahora, en la fase de la llamada desescalada del confinamiento en el que est\u00e1 Madrid, Elena puede vender libros con cita previa, sin que el cliente entre al local y, por supuesto, sin que toque ning\u00fan ejemplar. Ella, adem\u00e1s de vender as\u00ed las ediciones y poder saludar a sus vecinos y clientes, sigue con la entrega a domicilio. Y continuar\u00e1 as\u00ed hasta que se regularice la situaci\u00f3n y se recupere poco a poco la normalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>De momento creo que ya superamos la etapa m\u00e1s cr\u00edtica y ahora, adem\u00e1s, he conseguido un cr\u00e9dito del Estado, que me permitir\u00e1 tener un colch\u00f3n para el futuro inmediato, que sigue siendo imprevisible. Pero yo seguir\u00e9 luchando por subsistir.<br>MILENIO.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Elena Mart\u00ednez Blanco frente a su local, llamado como una de sus obras, Serendipias. Foto cortes\u00eda de la escritora. Jueves 14 de mayo de 2020. 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