
Agencias
Pachuca, Hidalgo (17 de septiembre de 2026).- El cuerpo del sacerdote Román de la Cruz Hernández, de 48 años, fue localizado la mañana del martes 15 de septiembre de 2026 a un costado de la carretera Tolago-Tetlapaya, en los límites de los municipios de Lolotla y Tlanchinol, en Hidalgo. Presentaba lesiones por proyectil de arma de fuego y se encontraba boca abajo sobre la vegetación.
Junto al cadáver se halló una cartulina con un mensaje cuyo contenido las autoridades mantuvieron bajo reserva. En el sitio también se ubicó una camioneta Toyota Tacoma color rojo o vino con placas de Baja California. Residentes de la zona reportaron el hallazgo a las autoridades durante las primeras horas del día.
De la Cruz Hernández era originario de la comunidad de Mazahuacán, en el municipio de Lolotla. Nació el 28 de julio de 1978 y fue ordenado sacerdote el 18 de diciembre de 2006 en el Santuario de Huejutla. Desde septiembre de 2024 se desempeñaba como primer párroco diocesano de la Parroquia de Santa Cruz, en el municipio de Huejutla, después de que los Padres Xaverianos entregaran dicha parroquia a la diócesis. Además coordinaba la Comisión para la Pastoral Profética de la Diócesis de Huejutla, en la región Huasteca.
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo abrió una carpeta de investigación por homicidio doloso. Hasta el 16 de septiembre no se reportaban personas detenidas ni se había dado a conocer el posible móvil del crimen.
La Diócesis de Huejutla, a través de un comunicado firmado por el obispo José Hiraís Acosta Beltrán y el canciller Israel Arriaga Flores, expresó consternación por los hechos y pidió a las autoridades una investigación exhaustiva para que el caso no quede impune. Solicitó también evitar especulaciones mientras avanzan las diligencias.
La Conferencia del Episcopado Mexicano se unió al llamado. En su mensaje manifestó indignación, tristeza y solidaridad con la Iglesia de Huejutla, los familiares, amigos y feligreses del sacerdote. Elevó oraciones por su eterno descanso y pidió fortaleza para quienes compartieron su ministerio.
El presbítero era conocido en la zona por su labor pastoral en la comunidad de Santa Cruz. Las autoridades continúan las pesquisas en el lugar de los hechos y en la región Huasteca hidalguense.