

Buenos días. Angela Skujins toma hoy el boletín desde una Bruselas encapotada y cuenta que las sanciones están en boca de los vecinos y de los responsables de la Unión Europea.
Los embajadores de la UE se reunirán en la capital belga para abordar dos asuntos espinosos, el 21º paquete de sanciones contra Rusia y el comercio de la UE con los asentamientos israelíes ilegales.
Mi colega Jorge Liboreiro ha seguido con tenacidad el expediente de las sanciones contra Rusia y cuenta que el mayor escollo al que se enfrentan ahora mismo estas medidas es la oposición griega.
Una tragedia griega. Atenas intenta ahora encontrar un resquicio en el paquete de sanciones, un conjunto de políticas destinado a privar al Kremlin de beneficios en tiempo de guerra. Parte de ese paquete incluye la prohibición del gas natural licuado (GNL), que está previsto que entre plenamente en vigor en 2027.
Pero este país mediterráneo alberga la mayor flota mercante del mundo y quiere que se revise el texto jurídico para permitir que el transporte de GNL ruso continúe más allá de la fecha límite. Jorge plantea a continuación tres vías para deshacer el bloqueo, que puede leer más abajo.