

Sicarios, presuntamente del cártel de Sinaloa o de Gente Nueva, derribaron a tiros una avioneta de supervisión minera que realizaba un vuelo de rutina sobre la Sierra Tarahumara, en la zona conocida como El Triángulo Dorado.
En la aeronave viajaba un empresario minero originario de Inglaterra, dos geólogos estadunidenses y un piloto chihuahuense. Este último logró efectuar un aterrizaje de emergencia en una pista del municipio de Guadalupe y Calvo, luego de que la avioneta tipo Cessna sufriera graves daños en el fuselaje tras recibir múltiples impactos de bala.