

La derrota 3-0 del Inter Miami CF frente a Los Angeles FC dejó tensión en el ambiente y a Lionel Messi visiblemente molesto con el arbitraje de Pierre-Luc Laziere. Las imágenes del argentino en los pasillos del Rose Bowl, intentando acercarse a la zona delimitada para los colegiados, encendieron las alarmas sobre una posible sanción disciplinaria por parte de la liga.
Sin embargo, según informó Reuters, la Major League Soccer ya tomó una decisión: Messi no será castigado. Tras revisar los videos y los informes arbitrales, la patronal entendió que el rosarino no vulneró los perímetros establecidos ni incurrió en conducta agresiva contra el cuerpo arbitral. Para la liga, se trató únicamente de un intercambio de palabras producto de la frustración por el resultado.
El reglamento de la MLS es claro respecto a la invasión de zonas restringidas y posibles actos intimidatorios hacia los árbitros. En este caso, la evaluación determinó que Messi fue contenido por Luis Suárez y que nunca cruzó los límites establecidos. Tampoco hubo insultos ni contacto físico, factores determinantes para descartar cualquier tipo de suspensión o multa económica.