

Dos buques de la Armada Mexicana atracaron el jueves en La Habana con más de 800 toneladas de suministros humanitarios, ofreciendo a Cuba un salvavidas en un momento en que la isla se enfrenta a una crisis energética cada vez más grave, marcada por apagones, racionamientos y trastornos en el transporte aéreo. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, dijo: «Enviaremos más ayuda de diferentes tipos». Las entregas se producen en un momento en que se intensifica la presión de Estados Unidos después de que el presidente Donald Trump amenazara con imponer aranceles a los países que suministran petróleo a Cuba. Una hoja informativa de la Casa Blanca relacionada con la orden ejecutiva de Trump del 29 de enero afirma: «La orden impone un nuevo sistema arancelario que permite a Estados Unidos imponer aranceles adicionales a las importaciones de cualquier país que, directa o indirectamente, suministre petróleo a Cuba»