

Francia y Canadá, dos países que se oponen a los planes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de tomar el control de Groenlandia, abrieron sus consulados en Nuuk, la capital de este territorio autónomo danés, en un claro reconocimiento para el gobierno local.
La bandera del país norteamericano se izó y decenas de personas cantaron O Canada mientras la ministra de Relaciones Exteriores, Anita Anand, inauguraba oficialmente el consulado canadiense en la ciudad más grande de la helada isla ártica.