

Hugo Pedro González y su continuidad
José Ángel Solorio Martínez
Como nunca, Nuevo Laredo, Tamaulipas, tiene un protagónico grupo de precandidatos a la gubernatura de Tamaulipas. Esa potencia desatada, ha generado que la clase política local, oferte a cuatro de sus más ilustres hijos, que reclaman presencia en el Ejecutivo estatal, que les fue arrebatada prematura e inconclusamente en 1947. Efectivamente: la caída del gobernador Hugo Pedro González, les dejó un mal sabor de boca a los nuevolaredenses. Pocos comprendieron, en su tiempo, las causas del reacomodo que los desplazó intempestivamente. Sólo se enteraron de que el presidente Miguel Alemán, por la intención de desmantelar el portesgilismo se llevó la esperanza de los habitantes de Nuevo Laredo, que confiaban en un gobernador que era de los suyos. Había más fondo en el desprecio del presidente Alemán, con el victorense: representaba la política agraria, de Lázaro Cárdenas en la región. El presidente Miguel, encarnaba la industrialización y la modernidad del país; y en ello, había de considerar a las fuerzas ligadas a la producción del sector primario, como antagónicas a su proyecto de país. Es decir: la explicación más racional de ese fenómeno está en las raíces de la orientación económica de la nación. 80 años se habrán de cumplir de la larga ausencia de los nuevolaredenses en la gubernatura. Es mucho tiempo, para tan vigorosa clase política. Hoy tienen precandidatos para dar, prestar y regalar. Y no hablamos del partido dominante; no: existen propuestas de las más fuertes organizaciones políticas del estado: MORENA, PAN y PRI. Por orden alfabético: PAN: la senadora de la república, Imelda Sanmiguel. Es una carismática, dama que emerge como la única opción viable que puede generar consensos entre el panismo tamaulipeco. A la vez, es la que mayor potencial de crecimiento en una contienda abierta. En mucho, supera al Truko Verástegui y otros prospectos de menor calado. MORENA: ofrece dos poderosos cartas, Carlos y Carmen Lilia Cantú Rosas. Los dos, con un posicionamiento muy sólido en la sociedad nuevolaredense y cada vez más amplio entre los tamaulipecos. Juegan en dos carriles: si MORENA dictamina que deberá ser mujer, va Carmen Lilia; si se establece, que es hombre, va Carlos. PRI: Ramiro Ramos. De los últimos líderes del tricolor a nivel estatal, que mostró fuerza significativa. Ha declarado, que pedirá a su partido, le dé oportunidad de representarlo como candidato a gobernador. Ninguna microrregión tamaulipeca, puede presumir, de tanto prospecto. Unos con mayor y otros con menor empuje. Hugo Pedro, estaría feliz, que alguien continuara su mutilado legado.