

El mes pasado, dos descubrimientos prehispánicos en Oaxaca sorprendieron y al mismo tiempo encendieron alarmas entre arqueólogos y autoridades. De acuerdo con un reportaje de Jude Webber en Financial Times, el primero fue una tumba en San Pedro Jaltepetongo con artefactos de entre 500 y 700 años de antigüedad, entre ellos un intrincado colgante de oro que representaría a Ehécatl, dios del viento, además de cuencos y vasijas trípodes decoradas en rojo y naranja.