

El presidente estadounidense Donald Trump exigió al gobernador de Minnesota, Tim Walz, y al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, “cooperar con el gobierno en la aplicación de la ley”, y los acusó de “avivar las llamas de la división, el caos y la violencia”, tras el asesinato, a manos de agentes federales, de Alex Pretti, durante una manifestación, el sábado.
Trump alegó en su cuenta de Truth Social que ganó las elecciones presidenciales de 2024, en gran medida, por su promesa de sellar la frontera, y de “lanzar la mayor operación de deportación masiva de criminales ilegales extranjeros en la historia de Estados Unidos”.
Dijo que mientras en estado republicanos como Texas, Florida o Louisiana se ha arrestado a 150 mil 245 “criminales ilegales extranjeros” en el último año, sin que se hayan registrado protestas o caos, las ciudades y estados santuario, gobernados por demócratas, “se rehúsan a cooperar con el ICE (Servicio de Inmigración y Aduanas), y de hecho están alentando a los agitadores de izquierda a obstruir sus operaciones de detención de lo peor de lo peor de las personas. Trágicamente, dos ciudadanos estadounidenses han perdido la vida como resultado de este caos provocado por los demócratas”.